en la borra del cafe...

La noche se vuelve fría el ardor en los ojos me recuerda que llevo mas tiempo frente al ordenador de lo que la vista soporta sin aguarse, me encamino al haz de luz que se desprende de la cocina, hay cosas que no cambian el café de media noche es tan mío como los recuerdos que a ratos escribo, miro la ventana empañada, con poca claridad se pueden apreciar los rastros de la lluvia que riega todo lo que no cubre este techo me distraigo con el ondular del viento en las ramas del desojado árbol del jardín, el ruido de la cafetera me vuelve a la tierra, y el aroma conocido me vuelve a tiempos ya vividos, a otras lluvias, otras calles, creo ver tu abrigo de invierno y tus manos sosteniendo tu café hirviendo, sonriendo a los sueños, estas ahí como postal del vuelo.
Cuanto tiempo a pasado de los primeros errores de la interrogante en tu mirada, serrano canta, y la frase me desarme y vuelvo a verte ahora rodeada de maravillas de universos dispersos en mis sueños desvelados y risueños, agarrate de mi mano tengo miedo del futuro, la ironía me dibuja una mueca con forma de sonrisa, los años son implacables hoy ya no recorro a diario esas calles y a mis universos los rodea una enorme mole de cemento, lejana, agobiante y opresora de las horas, tal vez ya nada es lo que era, dicen que el destello de una estrella ya ida puede durar mas de lo que a durado esta vida, en aquellos días vía a la blusera flotar sobre las hojas que inundaban la alameda con la suficiente calma para no perder el ruido que escondían tras sus pasos, la golondrina volvía y partía con cada nueva fantasía tan enamorada como distraída y fue en una de sus idas que las encontré un día en una noche de juerga entonando canciones añejas resolviendo el acertijo de ser distintos, que bello azar nos regalo el destino, cuanto trino se lleno de brillo luego de ese suspiro, la elfa era explosión de magia una dama encantada, es el cuento y la hada una estrella imponente en medio de esta saga que se incrusto en mi alma como el karma, como la mariposa extraña que hoy es mas lejana que la tierra que sueña el vigía , tal vez su batir de alas distante las alinee en dirección al pasado añorado, al reino donde la artista porta la bandera de la fantasía, donde nos espera en pijama como para burlarse del ritmo suicida que imponen los tambores de los que mandan en esta conga, maravillosa irreverencia, aquella noche eran 6 las lunas y tu danzabas como ninguna, mi universo bailador, la niña, mi bailarina, la imagen en mi ventana, la vitalidad de la memoria, tu aguda y temerosa razón, agarrate de mi mano, tengo miedo del futuro, de este mismo futuro y en cada huida estas tu, no detuvimos el reloj, pero nos reservamos el derecho a romper la continuidad del tiempo, así busco en los universos otros pasajes otros cuentos en los que otro suerte mejor me conoció y te reencuentro en un espacio ficticio de poesía y de magia, en el que fraguo las ganas del pasado, en el que me pasas a visitar sin importar las horas, de improviso y dejas tu huella en aquel muro donde recojo la brisa que deja tu partida.
Tu imagen comienza su despedida, mi café le sigue la melodía, cuanto tiempo a pasado desde los primeros errores del interrogante en tu mirada, la ciudad gritaba y maldecía nuestros nombres jóvenes promesas, no, no teníamos nada… y la voz de serrano que se diluye entre mis pasos…
HASTA LA PAZ…
Cuanto tiempo a pasado de los primeros errores de la interrogante en tu mirada, serrano canta, y la frase me desarme y vuelvo a verte ahora rodeada de maravillas de universos dispersos en mis sueños desvelados y risueños, agarrate de mi mano tengo miedo del futuro, la ironía me dibuja una mueca con forma de sonrisa, los años son implacables hoy ya no recorro a diario esas calles y a mis universos los rodea una enorme mole de cemento, lejana, agobiante y opresora de las horas, tal vez ya nada es lo que era, dicen que el destello de una estrella ya ida puede durar mas de lo que a durado esta vida, en aquellos días vía a la blusera flotar sobre las hojas que inundaban la alameda con la suficiente calma para no perder el ruido que escondían tras sus pasos, la golondrina volvía y partía con cada nueva fantasía tan enamorada como distraída y fue en una de sus idas que las encontré un día en una noche de juerga entonando canciones añejas resolviendo el acertijo de ser distintos, que bello azar nos regalo el destino, cuanto trino se lleno de brillo luego de ese suspiro, la elfa era explosión de magia una dama encantada, es el cuento y la hada una estrella imponente en medio de esta saga que se incrusto en mi alma como el karma, como la mariposa extraña que hoy es mas lejana que la tierra que sueña el vigía , tal vez su batir de alas distante las alinee en dirección al pasado añorado, al reino donde la artista porta la bandera de la fantasía, donde nos espera en pijama como para burlarse del ritmo suicida que imponen los tambores de los que mandan en esta conga, maravillosa irreverencia, aquella noche eran 6 las lunas y tu danzabas como ninguna, mi universo bailador, la niña, mi bailarina, la imagen en mi ventana, la vitalidad de la memoria, tu aguda y temerosa razón, agarrate de mi mano, tengo miedo del futuro, de este mismo futuro y en cada huida estas tu, no detuvimos el reloj, pero nos reservamos el derecho a romper la continuidad del tiempo, así busco en los universos otros pasajes otros cuentos en los que otro suerte mejor me conoció y te reencuentro en un espacio ficticio de poesía y de magia, en el que fraguo las ganas del pasado, en el que me pasas a visitar sin importar las horas, de improviso y dejas tu huella en aquel muro donde recojo la brisa que deja tu partida.
Tu imagen comienza su despedida, mi café le sigue la melodía, cuanto tiempo a pasado desde los primeros errores del interrogante en tu mirada, la ciudad gritaba y maldecía nuestros nombres jóvenes promesas, no, no teníamos nada… y la voz de serrano que se diluye entre mis pasos…
HASTA LA PAZ…
Etiquetas: foto; el ramo de flores que me regalo la bailarina




