viernes, noviembre 17, 2006

Conjuros y rimas


La magia le dijo un día a el poema; que tal si caminas sin mirar ni lo que rimas, doblas en aquella esquina, abres los brazos y alcanzas a la golondrina que otra vez va corriendo distraída por esas calles tan deprimidas por la civilización que se avecina, tan lejos de mi bosque que me atormenta las pasiones, extrapola mis temores los arrulla en su seno hambriento de sueños, les alimenta de prejuicios vacíos, pero que pueden mas que mis sentidos y me tiemblan los ojos hasta que de mis lagrimas me despojo las que emprenden la huida por entre mis mejillas, sigilosas, suicidas, se desarman en ese frió cemento que guía mis pies hasta calurosos desiertos, habitados por muertos…
El poema se supo perdido, como volar tras una golondrina distraída, mientras la magia sigue perdida en su interminable rutina, la vida es una ironía, solo atino a decir el engendro de la poesía, tu envuelta en las manos de elfa, eres mas que mil poemas, tras tus pasos crecen flores que se oponen a estos hombres, pequeños y violentos en sus mundos perversos, de los que se creen dueños, cuando ni siquiera pueden conciliar el sueño, tu tan luminosa como ese sol que nos roza, hoy lloras las horas en las que se lastiman las hojas, sin tintas ni rosas, si no que con fusiles y rocas que aturden tu alcoba y se posa en tu boca un conjuro mudo, una plegaria por el ultimo de los niños que se llevo el suicidio de este día podrido y yo con mis tristes letras no tengo como evitar tu futuro, y me apuro cien minutos para envolver tu susurro, para alquilar unos muros, que cubran tus muslos, que caen sobre tus rodillas en la calle vacía, fatiga y vencida, pero un poema, no sabe dar vida y tal vez tu lo sabes y por eso me mandas tras la golondrina, tal vez para robarle una sonrisa, para coger la melodía y llegar hasta la bailarina, tal vez a medio día, o pasos de la agonía, de esta primavera blusera, que nos acoge con sus dotes de sábado por la noche, y la mariposa en reproche que espera su coche al borde de las flores las mismas que riegas con tus sonrisas, por que bien sabes que un poema no da vida, mas bien la quita, que no es mas que poesía, un ladrón de ajenas historias, que al poeta le estorba y al papel le vota para salvarse de su derrota, mientras en ti la vida brota, crece y se alborota, aun así estas aquí, junto a mi, hablando del porvenir, sin saber adonde ir o donde huir.
Y tú lo sabes, le dijo la magia_
¿Que tal si se, que ganare?
Lo que tu pides te concederé.
Esta bien, solo se huye de la rutina, pero a la vida se le busca el centro, desde el sol hasta el aguacero, desde la primavera al invierno, desde la risa hasta el llanto más funesto, por que en cada gesto del día hay fantasía, una luz que al final brilla, una fuerza que se avecina, sin saber en que termina, ese vértigo eterno que hipnotiza, que fascina, por que es esa la gracia de la vida, a pesar de toda vivirla…
La magia esbozo una sonrisa, ¿Qué deseas entonces?
Tu historia respondió el poema; caminar en silencio tras de ti, grabando cada paso en mi barniz…
Desde entonces la magia es algo mas feliz y el poema su aprendiz…

HASTA LA PAZ…

martes, noviembre 07, 2006

cronica


Las una y treinta de la madrugada y esta crónica que comienza medio cansada, alborota por la parranda del largo fin de semana, en el ordenador mis ideas se diluyen entre la música y el sueño que se fatiga de mis líneas tardías, lamento contar que esta vez el tranvía no trajo a la bailarina, que debió seguir con su rutina santiaguina, con aquel aire que sofoca las esquinas, con esquirlas de flores perdidas y pasiones extintas, con su mirada perdida mientras camina por el cemento que adorna su rutina, añorando una huida con prisa.
Hoy me lanzo a escribir, a cancelar una deuda que adquirí, hace mil años ya que quede, en cantarle a esta mujer y aquí va su porvenir, entre cuerda y fusil, la una y treinta añorando abril, sobre su alas a de ir esta dama casi niña, en algún lugar de viña, Valparaíso o tal vez Egipto, colgando de un precipicio, derrochando la vida y sus vicios, en un desaliñado garito, sabiendo que pensando el futuro se fracasa hoy mismo y que el amor es tan esquivo, que es un lió, pero que en si mismo es un principio por lo que evitarlo es un suicidio, canta algo de Silvio, blasfemando el estribillo, Elisa con su brillo, su locura y su martirio, ese vaso medio vació, que se le presento de golpe una noche de entonces y le dijo al oído, que vivir en este mundo esta prohibido y desde ese día desafía a la rutina para comprobar que esta viva y que lo que le contaron no es mas que mentira, una vil porquería, que a de comprobar lo contrario a un que le cueste mil días y un millón de despedidas.
Y es en una de esas despedidas que me la encontré un día, a una extraña chiquilla, medio distraída, corrían días de política y poesía, cuando apareció en mi vida, con su interminable energía, hoy sin ganas de correr por la rutina, dejando de lado un poco su energía, fue trasladando sus sonrisas a otras provincias, así iba y así volvía, como una vigía del tranvía de la vida, de extremo a extremo, su consuelo era su vuelo, a pesar de saber que era solo una huida, al buscar el reino del todavía.

Hasta la paz…

"HASTA LA PAZ"