viernes, abril 13, 2007

Exaltación excesiva del ánimo producida por el amor, el odio, la ira, etc


Como vil titiritero cojo las cuerdas de mis letras, las anudo y las desato para luego en una afrenta deshacerme de ellas como quien en la mañana se sacude la pereza, los cabellos y las fiestas, así como si nada las saco de su descanso para ponerlas a correr en sentido poco claro con destino en desatino, como el rey que perdió el juicio y manda al pueblo a su suicidio, otra vez la misma vaina para esta espada tan usada,, las mismas palabras reflejadas en mi alma, otra vez los mismos días retrasados de ironías se cobijan en mis líneas para ahorcarse de manías en las manos temblorosas de fatal caligrafía que de tinta las asfixia por saber de aquellos días en que amo la poesía, esa dama de armonía de sonetos y fraseos, que te atrapa con su danza lo mismo que con sus lanzas y te saca las entrañas para proliferar las manchas que se vierten junto al alba, en aquella nube blanca que acuna las fragancias de una melodía en ascuas, por que es víspera de pascua para esta dama que baila, adornada de guirnaldas, la resurrección del sueño, muerto en vida en un desvelo que causo desasosiego en este mundo de ciegos donde nadie es tan tuerto para gobernar en serio y siguió aquel sacrilegio desdoblando las miradas trasmutando las almohadas para safarlas de calma, así matar la ultima hada que se escondía en mi cama, dando la vil estocada que me hace perder el tino y doblegarme a su servicio, a aquel vicio del delirio de escribir sin un sentido derrochando mis latidos, expulsando los silbidos de este cuerpo vació que no siente ni el rocío de los días que a perdido en medio de tanto lío de tan triste maleficio que hoy lo tiene mal herido, al borde del precipicio, al final de este suplicio donde muere el canto mío.
La locura me duele en alma y es ahí donde me escarba, pero ahí mismo me da calma al soltar cada palabra, mi poesía no es certera y carece de belleza, no es el canto de las aves, no es verdad entre verdades, es tan solo lo que os digo, la locura en un versillo, el parto tras el suicidio, lo que nace del olvido, es la vuelta a la calma de este loco que hoy les habla y le cuenta de la empresa de limpiar de hiel el alma.


hasta la paz...
dibujo: el loco., de Pablo Picasso.