pulso inconciente...

Hoy los desiertos me saben a cemento, no que los use de vital alimento y que esa sea la razón de mi descontento, pero lo cierto, es que esa brisa cada vez mas aprisa me va alejando las sonrisas, me a congelado la rutina, uffffffffff en algún lugar entre mi obsesiva racionalización del humano y su análisis, entre mis escritos y sus subtítulos, deje el vértigo fuera de servicio, la vida perdió su vicio, el temor es un suicidio, pero intrínsico y mas aun cuando es certeza y como vil humano preferí obrar sobre seguro, sin riesgo y sin impulso, es eso en concreto, solo hay pulso, latidos difusos, metódicos, constantes, planos, rutinariamente agobiantes, tan constantes, que no para de contarme que el cuerpo no sabe de medias tardes, sigue ahí perpetuo hasta la muerte, hasta que se apague la mente, da igual si el vértigo no esta presente, le da igual que nada prospere, mucho menos le importa que lamentes al humano, que aparte de esa ramillete de gentes, que germinan esperanza en mis pupilas, que el resto solo aceche por los rincones de esta vida, destrozando otra vida, que pierda el olor la maravilla, ahí sigue el pulso como campañilla…
A este escrito no le sigo la línea, pero me exorciza la fatiga, es casi solo para contarte, lo que el tiempo no dejo decir…
Te quiero bailarina.
A este escrito no le sigo la línea, pero me exorciza la fatiga, es casi solo para contarte, lo que el tiempo no dejo decir…
Te quiero bailarina.
hasta la paz...
